En el gris crepúsculo de la madrugada del 13 de mayo de 2025 en el XI distrito de París, tres hombres enmascarados saltaron de una furgoneta disfrazada como vehículo de Chronopost e intentaron arrastrar a la calle a la hija de 34 años del fundador de Paymium junto a su hijo de dos años. Parecía una operación meticulosamente planeada, pero el padre del niño no se quedó de brazos cruzados. Se lanzó al rescate, decidido a repeler a los atacantes.
Cuando quedó claro que la multitud creciente no los detendría, la mujer consiguió arrebatárselo a uno de los asaltantes: una réplica de pistola neumática y la lanzó lejos. Su acto valiente movilizó a los transeúntes: uno cogió un extintor y roció directamente a los delincuentes, mientras otro recogía la réplica de arma caída. Asustados y superados en número, los agresores retrocedieron hacia la furgoneta y, sin mirar atrás, huyeron por callejones estrechos, abandonando el vehículo cerca del lugar.
La policía parisina llegó con rapidez. Todos los testigos ya han prestado declaración, la furgoneta fue incautada para peritaje y las grabaciones de las cámaras cercanas están siendo analizadas minuciosamente por la brigada especializada en robos con violencia de la fiscalía. La investigación busca identificar a quien ordenó el ataque y determinar si se trató de un acto aislado o de parte de una red criminal más amplia.
Mientras la policía recoge pruebas, la comunidad cripto francesa expresa su preocupación: los ataques contra personas relacionadas con las finanzas digitales se repiten con inquietante frecuencia. En enero, las fuerzas especiales liberaron al cofundador de Ledger y a su pareja de un cautiverio, y a principios de mayo el padre de otro criptoempresario fue retenido durante tres días bajo amenaza de rescate en bitcoin. Estos episodios demuestran que el anonimato y la rapidez de las transacciones criptográficas atraen la atención de delincuentes violentos.
El protocolo de seguridad de Paymium está tan afinado como su motor de intercambio: fundada en 2011 como una de las primeras plataformas europeas para convertir bitcoin en euros, en 2021 obtuvo la autorización oficial como proveedor de servicios de activos digitales por la AMF. Hoy día, atiende a cientos de miles de clientes y forma parte del consorcio Labchain bajo el amparo de Caisse des Dépôts.
A la luz de estos sucesos, muchos líderes y especialistas de la industria cripto valoran reforzar su protección personal —desde escoltas y códigos de acceso secretos hasta controlar estrictamente las menciones familiares en redes sociales—. Mientras la policía intensifica el operativo, el sector deberá aunar esfuerzos para construir un entorno seguro y garantizar que las innovaciones digitales no terminen en tragedia.